Muchos datos, estadísticas, líos de árbitros, discusiones sobre la altura del césped, decenas de debates, la dureza de Pepe, la sequía de Villa, millones de opiniones, análisis, ‘eurocanguelos’, ‘guardiolatos’, dudas en defensa… Después de toda esta vorágine y tras lo que llaman también fin de ciclo (algunos) que significó la finalísima de la Copa del Rey, la eliminatoria en la Champions parece ya la puntilla a Guardiola.
Pero, a pesar de todo, el Real Madrid (también el de Mou, señor del K.O.) lleva sin ganar al Barça a 90 minutos desde la temporada 2007-2008. Este año cayó estrepitosamente 5-0 en el Camp Nou y sólopudo empatar a uno en casa. Eso sí, con 10 y jugando (eso sí, también) al límite, al 110 por cien con un Pepe repartiendo estopa en medio campo como si el Madrid fuera un equipo que pelea por no descender. Como equipo pequeño. Otro recordatorio: Mou se queja de que contra el Barça siempre acaba jugando con 10. Pero no hace memoria. Porque contra el Tottenham jugó contra 10 durante 75 minutos. Y ahora está el debate de los estilos de juego. Los dos son fútbol. Claro que sí. Muchos admiran el del Barça y otros el del Madrid. Aún más después de los últimos resultados cosechados por los de Mou. Pero sigue siendo el del Madrid el más discutible de los dos. Al Barça solo lo ha podido ganar en la prórroga de una final, y al menos el gol de la Copa lo metió CR7 y no Pepe. Hubiese sido el colmo.
El estilo que practica el equipo de Mourinho sería más respetable si lo llevase al césped un equipo que no puede luchar en igualdad de condiciones. Por jugadores, calidad y nombre. Y todo eso le sobra al Madrid. O le debería sobrar. Es el Madrid, coño. Y es que la sensación de antes de disputarse los cuatro clásicos de estas semanas era que Mourinho se creía inferior al Barça de Guardiola, por sus declaraciones, por sus estrategias, por el estilo con el que saltó al césped su equipo en el primer duelo en el Bernabéu. Y por la conversión de Pepe en crack. Muchos de los que admiran a Mou como entrenador y estratega seguramente clamaron al cielo el día que Grecia se llevó la Eurocopa jugando a lo que jugaba. Pero mirando hombre por hombre, selecciones con más nombre en aquel campeonato, tenían mejor equipo que los griegos. Y en la desigualdad, se hicieron fuertes con sus armas. Al frente de ese equipo: Otto Rehhagel. Un alemán que también es hombre récord en la Bundesliga. Rehhagel sí que sacó petróleo de un equipo con el que no contaban ni siquiera para la segunda fase de aquella Eurocopa. Mourinho sólo ha ganado títulos con equipos importantes, con onces de garantías y calidad. Si me apremian, sólo con el Oporto sacó petróleo de un equipo inferior a otros de Europa, pero que también era el mejor de su país de largo. Mourinho ya sabe lo que es ganar al Barça en 90 minutos. Lo ha conseguido con otros equipos, pero aún no lo ha hecho con el Real Madrid. Por eso el reto sigue siendo para el Madrid.
P.D.: Una pena no haber visto a Javier Clemente al frente de uno de los grandes. En la ‘Champions de las ruedas de prensa’ le podría hacer sombra a Mou.
Siempre estais con lo mismo