¡De infarto señores, de infarto!. ¡Qué incertidumbre, qué sufrimiento, qué angustia, pero qué alegrón final!.
Tras ciento veinte minutos de juego y seis penaltis lanzados por cada equipo, el Haro Deportivo logró superar la segunda eliminatoria de la fase de ascenso a segunda B, dejando en la cuneta al buen equipo cántabro de la U.D. Noja.
Los numerosos aficionados jarreros que el pasado domingo se desplazaron hasta la bonita villa nojeña, tuvieron la oportunidad de ver uno de los triunfos más bellos, trabajados y merecidos por un equipo que, en unas ocasiones con buzo y en otras con toques de calidad firma de la casa, no cejó a lo largo del encuentro en la búsqueda de un único objetivo: la victoria final.
Valió la pena. Tras una primera parte equilibrada y con un merecido gol conseguido tras el descanso por los blanquinegros, los locales lograrían marcar “in extremis” un tanto que iba a significar la prolongación de un choque que terminaría por dejar exhaustos tanto a jugadores como a aficionados.
Fueron noventa minutos de lucha sin tregua, noventa minutos de entrega total que deberían haber sido suficientes para que la escuadra jarrera superara la eliminatoria. Pero no; los cántabros también jugaron, también lucharon y también merecieron. Su gol de última hora puso la emoción a la altura de las nubes que encapotaban el cielo sobre el estadio de “La Caseta”.
La afición jarrera volcada con los suyos; la afición local prácticamente enmudecida. Sólo se escuchaban los gritos de ánimo de los seguidores blanquinegros que hacían inentendibles los más apagados ánimos de una afición nojeña de perfil medio-bajo.
Comienza la prórroga. Ahora emoción, ahora temor, ahora miedo, ahora susto, … ¡uf, por qué poco!. Vamos que podemos, ¡sí!, ¡sí!, ¡sí!, ¡tira!, ¡tira ahora!, … ¡mierda, por qué poco!.
A los jugadores ya no les queda ni sudor. ¡A los penaltis!. Se me han acabado las pipas y comienzo con las uñas. El tiempo ha refrescado pero ni se nota ¿quién coño va a pensar ahora eso de … si lo llego a saber me traigo un jersey?. ¡Venga Haro!.
Dejemos el resto ¿os lo imagináis?. Soberbio nuestro portero e insuperables puestros lanzadores. Seguimos en la brecha. A ver si hay suerte en el sorteo, pero ése es otro asunto.
¡Aúpa el Haro!.
PD: Nos jugaremos el todo por el todo en la gran final con el Yeclano, del grupo Murciano. El primer partido en El Mazo. La vuelta en Yecla.