Visto lo visto, gracias. Éste podría ser, en opinión del que suscribe, el perfecto titular periodístico del último choque disputado por el Haro Deportivo contra el Alfaro en el Estadio Municipal de El Mazo, si tenemos en cuenta el resultado final del mismo (1-0). El equipo visitante demostró que, sin duda, merece ocupar uno de los puestos de cabeza de la tercera riojana y, por supuesto, una posición superior a la cuarta que actualmente ostenta en la clasificación de la tercera riojana.
Antes del partido, las directivas de ambos clubes disfrutaron de una comida de hermandad en la que quedó acreditada la excelente relación existente entre ambos equipos y, durante la celebración del encuentro, este dato quedó acreditado en el palco de autoridades en un detalle más que siginificativo: el presidente del Alfaro vistió la camisola blanquinegra mientras que el presidente del club jarrero lució la del once alfareño.
Por otro lado, El Mazo registró una de las mejores entradas de la temporada. No podía ser de otra manera. La numerosa afición riojabajeña no cesó de animar a su equipo durante todo el partido y los seguidores jarreros, respetuosos en todo momento en su calidad de anfitriones, tampoco renegaron de prestar su ruidoso apoyo al club de sus amores.
Todo perfecto y, por si fuera poco, el astro acompañó deparándonos una agradable tarde primaveral.
Sobre el terreno de juego y durante toda la primera mitad del partido, los alfareños fueron los claros dominadores: coparon el centro del campo y su línea medular no dejó de empujar a la delantera visitante en sucesivas oleadas contra la portería local. Lo justo hubiera sido otra cosa pero, cuando mayor era su dominio y más claras sus ocasiones, los jarreros supieron sacar petróleo de la única ocasión con la que contaron a lo largo de todo el encuentro.
Desde su gol y hasta el descanso, el Haro Deportivo sufrió y no pudo hacer otra que tratar de contener la superioridad demostrada por el once de Alfaro. A lo largo de la segunda parte el panorama cambió: los blanquinegros salieron a otra cosa y lograron vertebrar un centro del campo que, sin demostrar una clara superioridad sobre los alfareños, sí al menos logró transmitir al graderío una cierta tranquiliad que, no obstante, no impidió que la afición local, en las postrimerías del partido, pidiera de forma incesante al trencilla el final del encuentro.
Los riojabajeños no cesaron en su empuje, pero los cambios ordenados desde su banquillo acabaron descomponiendo a un equipo que, sin duda, mereció un mejor resultado.
Los tres puntos logrados deben suponer para el Haro Deportivo un acicate -que resultaba del todo necesario- en su persecución a una Oyonesa que, el día anterior y en su propio campo, había logrado desembarazarse, en el último suspiro del encuentro y con un gol “de barraca”, de un más que difícil Anguiano. Las espadas siguen en todo lo alto. Así las cosas, los dos primeros clasificados (Oyonesa y Haro, separados entre ambos por tan sólo dos puntos), logran una cierta diferencia en relación a sus perseguidores (los mentados Anguiano y Alfaro).
En la próxima jornada, la Oyonesa se desplaza a Calahorra para enfrentarse al club presidido por José Antonio Barco, mientras que el Haro Deportivo viaja a Logroño para verse las caras con el Berceo. Sobre el papel, los de Oyón lo tienen más difícil: los rojillos necesitan los tres puntos en juego para poder continuar aspirando a uno de los cuatro puestos que dan acceso a la liguilla de ascenso a segunda B; pero ¡ojo! no olvidemos que el Berceo ha sido hasta la fecha el único equipo capaz de romper la triunfal racha de los alaveses. ¡Aúpa el Haro!.
