Con el Varea a diez puntos, el Haro Deportivo quizás tenga que variar sus objetivos. Y más, teniendo en cuenta que aún le quedan tres o cuatro partidos contra rivales directos como Anguiano, Calahorra y el propio Varea. Quedan 21 puntos en juego y el asunto está que ni para el Dream Team de Cruyff y compañía. Y es que el Varea no de la impresión de quebrarse.
El pasado sábado se enfrentaron los blanquinegros a un Agoncillo que se les suele dar bien. Los de Würth han salido goleados en más de una ocasión y el encuentro del sábado pintaba bien para los de Iñaki Santibáñez. Pero pintaron bastos finalmente. Ni el Haro estuvo bien en ataque, ni el Agoncillo tan indolente como se pensaba y encima el árbitro permitió a uno de sus asistentes convertirse en protagonista. Pitó un discutido penalti y expulsó a Torres, posiblemente, de manera injusta.
Así las cosas, los blanquinegros quizás tengan que replantearse sus objetivos. Aunque tampoco hay que volverse locos. Que simplemente no se obsesionen con la idea de cazar al Varea. Mirar hacia delante y no hacia arriba. Pensar en el siguiente partido. Sin más. Seguir sumando y poner tierra de por medio y borrar definitivamente de la lucha por el la segunda plaza a Anguiano, Calahorra y compañía.