El gafe de Carlos
A sólo tres pruebas del final del Dakar, Carlos Sainz dice adiós. De nuevo la historia se repite. Y ya son demasiadas veces. Demasiadas coincidencias. Y eso que no pilota un coche amarillo y con el dorsal 13. El Volkswagen que pilota el deportista madrileño se ha caído por un terraplén de unos cuatro metros y su copiloto ha resultado herido en el omoplato. Sainz era primero de la clasificación y sacaba la friolera de casi media hora al segundo clasificado. De nuevo la mala suerte se ceba con el piloto de rallyes más laureado de nuestro país. Y para muestra un botón de los que sucedió en el Rally de Inglaterra del 98. La mítica frase de su copiloto Moya pasó a la historia: ‘Trata de arrancarlo, Carlos’. El Toyota Corolla se rompió a 700 metros. Igual se debería presentar a presidente del Real Madrid. Ahora tiene una buena oportunidad.







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